Despedirse de una mascota nunca es fácil. Cuando un perro con chip fallece, además del dolor de la pérdida, suelen aparecer dudas prácticas: ¿qué hacer con el chip? ¿hay que hacer algún trámite? La respuesta corta es que no es necesario dar de baja el chip en sí, pero sí debes comunicar el fallecimiento al registro municipal si tu ayuntamiento cuenta con censo, y gestionar la despedida de tu perro a través de un operador autorizado.
Una vez pasado el primer momento, es normal preguntarse si hay algún trámite obligatorio pendiente. Es completamente lógico no saber por dónde empezar: muchas personas piensan que el chip se desactiva automáticamente o que hay que hacer algún trámite complicado ante organismos nacionales.
En este artículo te explicamos qué trámites debes realizar tras la pérdida de tu perro, qué diferencia hay entre el microchip y el registro municipal, cómo dar de baja correctamente y, sobre todo, cuáles son las opciones para una despedida respetuosa.
El microchip de identificación es un dispositivo del tamaño de un grano de arroz que se implanta bajo la piel del perro, generalmente entre las escápulas. Contiene un código numérico único de 15 dígitos que permite identificar al animal y vincularlo con los datos de su propietario.
Este chip es obligatorio en España para todos los perros desde la Ley de Protección Animal 7/2023, y su función principal es:
El chip no tiene GPS, no se carga, no emite señales y no se puede desactivar remotamente. Es un dispositivo pasivo que solo funciona cuando se escanea con un lector específico.
Esta es la pregunta central, y la respuesta requiere distinguir entre dos conceptos que suelen confundirse: el microchip físico y el registro municipal.
El microchip en sí no se da de baja. No existe una base de datos nacional centralizada donde todos los chips estén registrados. El chip es simplemente un código numérico que permanece en el cuerpo del animal.
Lo que sí debes dar de baja es el registro municipal de tu ayuntamiento, si tu localidad cuenta con censo de animales de compañía. Muchos municipios exigen que los perros estén censados (esto es independiente del chip), y cuando el animal fallece, el propietario debe comunicar la baja.
El chip físico NO se da de baja en ninguna base de datos nacional porque esa base no existe. El chip es solo un código que queda en el cuerpo del perro.
El registro municipal SÍ hay que darlo de baja si tu ayuntamiento tiene censo de animales. Necesitarás el certificado de defunción que te proporciona el crematorio.
El proceso varía según el ayuntamiento, pero en general sigue estos pasos:
¿Qué pasa si no doy de baja el registro? En teoría, el ayuntamiento podría seguir enviándote notificaciones o requerimientos relacionados con ese animal (campañas de vacunación, censos, etc.). Aunque no suele haber sanciones por no comunicar la baja, es recomendable hacerlo para evitar confusiones administrativas.
✓ Dispositivo físico bajo la piel
✓ Código único de 15 dígitos
✓ No tiene base de datos nacional
❌ NO se da de baja
✓ Censo del ayuntamiento
✓ Vinculado al propietario
✓ Base de datos local
✅ SÍ hay que dar de baja
Una vez resuelto el tema del chip y el registro, llega el momento más sensible: decidir cómo despedir a tu compañero. Como explicamos en nuestro artículo sobre si se puede tirar un perro muerto a la basura, esta práctica está prohibida por ley y puede acarrear multas de hasta 30.000 euros. Pero más allá de la normativa, se trata de hacerlo con el cuidado y el respeto que tu perro merece.
Las alternativas legales son:
La incineración individual permite que el perro sea incinerado de forma exclusiva, sin mezclar sus restos con otros animales. Las cenizas devueltas corresponden únicamente a tu perro, y puedes conservarlas en una urna, enterrarlas o depositarlas en un lugar significativo para vosotros.
En San Antonio Abad Memorial Center ofrecemos servicio de incineración individual con recogida a domicilio en Madrid. Sabemos lo importante que es poder despedirse y cerrar el proceso cuanto antes, por eso entregamos las cenizas en un plazo máximo de 48 horas, junto con el certificado de defunción que puedes presentar en el ayuntamiento para dar de baja el registro municipal.
Más información sobre incineración individualEn cualquier caso, el operador que gestione el cuerpo (crematorio, cementerio) te proporcionará un certificado de defunción que puedes usar para dar de baja el registro municipal.
Para que no te pierdas ningún detalle, aquí tienes el proceso completo cuando muere un perro con chip:
Gestiona el cuerpo del perro
Contacta con un operador autorizado (crematorio o cementerio). No tires el cuerpo a la basura ni lo entierres sin cumplir la normativa.
Solicita el certificado de defunción
El crematorio o cementerio te proporcionará este documento tras el servicio. Guárdalo bien.
Consulta si tu ayuntamiento tiene registro municipal
Llama o consulta la web del ayuntamiento para saber si existe censo de animales.
Presenta el certificado de defunción y da de baja el registro
Si existe censo, rellena el formulario de baja con los datos del perro y adjunta el certificado.
Listo
Has cumplido con todos los trámites legales. El chip físico no requiere más gestiones.
Cuando muere un perro con chip, no hay que dar de baja el chip en sí, pero sí debes comunicar el fallecimiento al registro municipal si tu ayuntamiento cuenta con censo de animales. Además, es fundamental gestionar el cuerpo del animal de forma legal a través de un operador autorizado.
La incineración individual es la opción más habitual, segura y respetuosa. Te permite despedirte con dignidad, conservar las cenizas si así lo deseas, y obtener el certificado de defunción necesario para los trámites administrativos.
Despedirse de una mascota nunca es fácil. Contar con información clara y con profesionales que se encarguen de los trámites permite centrarse en lo verdaderamente importante: recordar y honrar la vida compartida. En San Antonio Abad Memorial Center, con más de 13 años de experiencia y centro autorizado por la Comunidad de Madrid, te acompañamos en todo el proceso. Estamos disponibles las 24 horas, los 365 días del año.